miércoles, 19 de junio de 2013


Querido Padre, ¿te acuerdas de aquella tarde en la que hablamos un rato por teléfono mientras esperaba que me llevara el tren hacia Madrid, después de 15 días en los que me cuidaste tras una operación? Seguro que te acuerdas, porque fue nuestra despedida.


Querido Padre, esa noche en Salamanca, como tantas otras, después de cenar saliste con tu taxi a trabajar. Pasada la media noche, en un fatídico servicio por la calle mayor de Chamberí, un vehículo te adelantó para después dar la vuelta y ponerse a tu altura. Su ocupante estaba decidido a disparar a tu viajero, que iba de copiloto. Empuñó su revolver hacia el taxi, tú probablemente le viste, pero a él no le importó que te encontrases en medio. Entonces una lluvia de balas salió de su revolver, alcanzándote a ti la primera, hiriéndote de gravedad, cerrándote los ojos para siempre dos horas después, en el hospital, en presencia de tu hija, tu hijo, tu sobrino y tu yerno. ¿Te acuerdas? ¿Qué pasó realmente dentro del taxi? ¿Por qué no volviste a contestar a tu solicitud de ayuda a través de la radio?

Querido Padre, desde entonces las personas que te queríamos hemos conocido la herida de la rabia, el tango de la tristeza, y el miedo a la injusticia. Estamos tratando de acostumbrarnos a tu ausencia, pero te echamos de menos cada día…

Querido Padre, la herida de la rabia es una carga muy pesada de la que no puedo desprenderme. Son ya muchas navidades tristes en casa de mamá y muchos los momentos de tu esposa, tus cuatro hijos, tus nietos y nietas, que nos gustaría compartir contigo. También son muchos los momentos en los que buscamos tu consejo y no estás, y muchos los cumpleaños de tus nietos en los que se te echa en falta. ¿Cómo le explicamos a ellos lo que te ha pasado? Ellos se merecían tu compañía y tus consejos. Querido padre que rabia da...

Querido Padre,  te agradezco haberme dado la vida, agradezco la posibilidad de haberte conocido y, sobre todo, agradezco tus enseñanzas, porque ellas me permiten poder disfrutar de los días con una sana libertad.

Querido Padre, pienso con tristeza que contabas ya los meses para tu jubilación después de una vida de trabajo y de lucha para alimentar a tu familia, y después de haber cuidado a tus parientes más enfermos. Ahora que tenías tu ilusiones puestas en esos días, injustamente te los arrebataron. Qué rabia da...

Querido Padre, estate tranquilo por nosotros porque tú nos enseñaste a estar unidos, querernos y respetarnos. Intentamos suplir entre todos los huecos vitales que tu llenabas, pero eres insustituible.

Querido Padre, el próximo mes de julio, después de tres años de una ardua investigación, se celebra el juicio contra el “presunto” (por imperativo constitucional)  autor de éste hecho atroz, el cual se encuentra en libertad. Todas las personas que conocemos el caso tenemos la profunda convicción de  que ha sido él y tenemos sed de justicia. Aún así, también tenemos miedo de que un fallo del sistema permita que este tipo se escape  de cumplir su pena. Que quede en libertad un individuo peligroso, por cuya culpa, por cuya violencia gratuita…. Un individuo que, riéndose de la vida ajena, se llevó por delante la tuya, y por cuya culpa hoy no podemos disfrutar de ti, ni tú de nosotros. Qué rabia da pensar que un día una persona se vaya a trabajar y que jamás pueda volver a su casa, con su familia,  mientras que, incomprensiblemente, este individuo se encuentra en libertad.

Querido Padre, tengo miedo de que después de esto siga en libertad. Porque aquella noche él tenía que haber estado cumpliendo una pena por el asalto a la casa de una inocente familia Ourensana, a la que amenazó con su arma en la sien, maniató y robó. Pero no fue así, y qué rabia da… Tú deberías seguir viviendo y todo este dolor no debería haber existido…

Papá, tengo miedo. ¿Hasta cuándo va a seguir así? ¿Cuándo van a dejar de hacer daño? ¿Quién se lo va a impedir? Tengo miedo de que pueda hacernos daño otra vez, o que  alguna otra familia pueda sufrir esta desagradable experiencia, como ya sufrió antes que nosotros la familia de Galicia… Éste individuo pertenece a un clan que ha convertido nuestra ciudad en algo parecido al Viejo Oeste, y tenemos miedo de que sigan maltratándonos. Querido padre, ¿qué es la justicia?

Querido Padre , el otro día murió el señor Lucas, el padre de Rubén. Murió de manera natural. En su funeral había mucha gente triste, pero a diferencia del tuyo, no percibí el ambiente de rabia y de dolor que embargó nuestro interior aquellos días y que aún sigue haciéndolo. No entiendo porque nos ha tocado sufrir a nosotros esto, no lo entiendo papá, y tengo miedo.
Querido Padre, si estas leyendo esta carta, que sepas que te quiero y que te tendré de ejemplo el resto de mis días, porque eres de las mejores personas que se puede llegar a conocer. Sigue cuidándonos por favor, y hasta pronto.

Tu hijo A.S.M.
P.D. Tengo tantas cosas por contarte…











Ángel Sánchez Anaya, taxista en Salamanca con licencia Nº66 fue asesinado mientras trabajaba. Tenía  60 años. Este blog se escribe en su memoria.

6 comentarios:

  1. Se me ponen los pelos como escarpias al leer lo que he leido. Estoy convencido de que a este criminal q quitó la vida a tu padre le encerrarán por fin,y se pudrirá en un agujero durante muchos años. Aunque lo que más me gustaria seria que no estuviera vivo...
    Animo,a ti y a toda tu familia.Ya queda poco para que al menos,esa rabia contenida, ya no por lo que hizo,que por supuesto,sino tambien por lo que sigue haciendo porque inexplicablemte sigue en
    libertad,ya queda poco para que esa rabia desaparezca o al menos se compense con su encarcelamiento.
    Mucho ánimo. un abrazo campeón.

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  2. Animo Rey estamos todos contigo y con toda la familia...R.G.M

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  3. hay gente salvaje sin corazon ni piedad que solo hacen lo que saben hacer daño matar robar y paso, este hombre estaba haciendo su trabajo y murio, que pensar del destino de cada uno de nosotros, pero tambien una escritura bien clara y conocida de todos o casi dice quien mata con la espada esta condenado a morir por la espada, pero este asesino su alma ya esta muerta desde el dia que disparo contra ANGEL, yo vivo en francia pero desde lejos si puedo darle animos a esta familia sera un placer para mi, un abrazo

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  4. Desde Bruselas todo nuestro apoyo y cariño para la familia Sánchez a la que queremos y apreciamos y que desde hace muchos años forma parte de nuestras vidas...y todo nuestro deseo de que todo el peso de la JUSTICIA, no sólo la de los hombres, caiga sobre el responsable de esta tragedia que ha arrancado la vida a un buen hombre y nos ha dejado huérfanos a todos los que directa o indirectamente formábamos parte de su vida. Que mejor manera de mantenerle vivo que manteniendo su memoria viva. Un abrazo muy fuerte.

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  5. Supongo que eres ese hijo que acompañaba a Angel algunos días en su ruta... Yo tuve la suerte de ser compañera suya de trabajo...
    No te voy a decir que fuera todo perfecto... bien sabes que tu padre tenía carácter... pero se le iba la fuerza por la boca, lo compensaba con una generosidad increíble...
    Recuerdo cuando nos contaba las mejoras que iba haciendo en su casa del pueblo... recuerdo su invitación para "cuando estuviera todo terminado"... recuerdos de cenas y celebraciones compartidas, incluso aún recuerdo cuando estuvo en mi boda...
    pero ahora son todo recuerdos por culpa de un miserable...
    espero que la justicia sea eso ¡¡justicia!!
    ahora que he encontrado este rincón, ten por seguro que volveré para ver cómo os va...
    un beso para todos y ánimo, mucho ánimo... angel se fue, cierto... pero su recuerdo permanecerá entre nosotros...

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